San Juan Bautista de la Concepción y la Virgen del Buen Remedio
San Juan Bautista de la Concepción
San Juan Bautista de la Concepción, trinitario (1561-1613) fue un religioso y escritor español, reformador de la Orden de la Santísima Trinidad y fundador de los Trinitarios Descalzos.
Nacido como Juan Bautista Rico, sintió una profunda vocación religiosa desde joven, estudió teología y se unió a los Trinitarios Calzados. Sus deseos de reforma le llevaron a Roma, donde obtuvo la aprobación papal. Tras la aprobación, fundó numerosos conventos en España. Sus escritos ascéticos, místicos y teológicos son destacados. Fue canonizado en 1975 por el papa Pablo VI.
La imagen de San Juan Bautista de la Concepción representa la figura del santo, de matiz austero, con una cruz en las manos en actitud contemplativa; un conjunto de libros como pedestal simbolizan su ingente obra escrita.
La imagen que tenemos en la parroquia mide 1,10 metros, está esculpida en madera de pino y es obra de Carmelo González Romo.
Virgen del Buen Remedio
La devoción a la Virgen del Buen Remedio en la Orden de la Santísima Trinidad se remonta al siglo XII, cuando, según la tradición, el fundador, san Juan de Mata, recibió de la Virgen ayuda para rescatar cautivos, siendo reconocida esta advocación por los trinitarios en el Capítulo General del año 1688. El patronazgo oficial fue otorgado por el papa Juan XXIII en 1961, celebrándose su fiesta el 8 de octubre.
La imagen representa a la Virgen, sosteniendo en su brazo izquierdo al Niño, que porta el escapulario trinitario sobre su pecho. En su mano derecha porta una bolsa que representa el dinero para el rescate de cautivos y que ella entrega “simbólicamente” a san Juan de Mata.
